History of the Art of War, vol. I, Warfare in Antiquity. Por Hans Delbrück (Reseña)

- History of the Art of War, vol. I, Warfare in Antiquity. Por Hans Delbrück, traducido por Walter J. Renfroe, Jr., Lincoln, Nb- Londres: Bison Books- University of Nebraska Press (1990, 2ª edición). Notas al final de cada capítulo. Pp. 605.

Bien, hoy retomamos el ritmo con la reseña a un clásico, la Historia del Arte de la Guerra – Geschichte der Kriegskunst im Rahmen der Politischen Geschichte- de Hans Delbrück (1848- 1929). En la reseña de hoy trataremos sobre el primer volumen de la edición traducida al inglés por William J. Renfroe, Jr. y publicada por primera vez en 1975, estando éste dedicado al período comprendido entre las Guerras Médicas hasta la Segunda Guerra Civil romana.

Este volumen suscitó una notable polémica cuando fué publicado en 1900 debido que, hasta entonces, los autores dedicados a lo que usualmente se ha conocido como la Historia de la Guerra, es decir, el estudio del desarrollo de las operaciones militares, había sido en Alemania coto exclusivo para militares de carrera. La historiografía posterior ha hecho notar que esta polémica de Delbrück contra la cúpula militar del Kaiserheer, encabezada por el famoso jefe del Estado Mayor General alemán Alfred von Schlieffen, fué reflejo que ya entonces el alto mando alemán se mostró incapaz de desarrollar una grand strategy coherente y en la línea para alcanzar los objetivos determinados por lo que se conocía como Weltpolitik si no, en cambio, sólo era capaz de responder a escenarios estratégicos a corto plazo y de acuerdo a las necesidades militares inmediatas en vez de hacerlo de acuerdo a un marco global de carácter político; este lastre se observa también a la hora de analizar los casos de las dos posteriores guerras mundiales.

Más allá de esta polémica, la obra sitúa su foco de atención sobre lo que usualmente se llama la dirección de la guerra, concepto que abarcaría en la Antigüedad clásica desde el ejercicio del mando en una batalla campal hasta la estrategia, situando en un segundo plano lo que Delbrück reconoce, desde su perspectiva positivista, tan valiosos aspectos como la sociedad y las instituciones aunque, en la perspectiva actual, su marco de análisis estaría más cerca de un autor clásico como Polibio antes que de las corrientes historiográficas que surgirían tras la Segunda Guerra Mundial.

En esta línea, Delbrück dedica gran atención a reconstruir, a partir del modelo metodológico entonces vigente y que combinaba el análisis filológico de los textos de los autores clásicos con el análisis topográfico de las localizaciones donde, probablemente, se libraron las batallas campales descritos en los mismos. Si bien esta metodología ha hecho grandes y valiosas aportaciones, actualmente empieza a verse superada por las aportaciones que ofrecen la arqueología, campo que sólo es tocado muy ocasionalmente por Delbrück, y la experimentación sistemática, como podría ser el modelo matemático de Philip Sabin para reconstruir batallas de la Antigüedad. Pero, respecto a este último, debe hacerse una puntualización porque Delbrück, por ejemplo, demostró interés ya en métodos de trabajo tan en boga en la actualidad como puede ser la arqueología experimental, como bien muestra los ejercicios que dirigió en Berlín para intentar reconstruir como podía ser una formación de acuerdo al modelo de la falange macedónica armada con sarissae. El otro gran ejemplo de método de análisis actual sería, sin duda, el logístico, tratando de relacionar el desarrollo de las operaciones según las necesidades logísticas y que, esencialmente, se refieren al abastecimiento de alimentos.

Ahora bien, este método de análisis siempre se encuentra subordinado ante su tesis de que la victoria en batalla campal siempre deviene de la superioridad numérica del bando vencedor. Este argumento le sirve así para refutar las gigantescas cifras de tropas mencionadas en la obra de Heródoto para las Guerras Médicas, pues concluye que si tal superioridad numérica hubiese sido cierta, por citar sólo un caso, en Maratón la dirección de la campaña por parte persa hubiese sido muy distinta. Una de las consecuencias que, según Delbrück, tiene la superioridad numérica es que esta permite poder envolver los flancos de la línea de batalla enemiga, modelo táctico que Delbrück considera infalible si se ejecuta eficazmente. De ahí que para el caso de Cannas, ejemplo máximo de victoria lograda gracias a una maniobra envolvente, reconozca que el ejército de Aníbal Barca se hallaba en clara inferioridad numerica en contraste al ejército romano comandado por los cónsules C. Terencio Varrón y L. Emilio Paulo, pues el genio táctico del cartaginés fué capaz de ejecutar tan delicada maniobra con éxito en una situación tan adversa. Pero también debe hacerse notar que, tras esta argumentación de Delbrück, se constata que está inspirada – siendo especialmente observable en p. 513-  en su defensa de la conveniencia para introducir un modelo de ejército de masas viable mediante la introducción plena del servicio militar obligatorio en Alemania, demanda que Schlieffen también haría algunos años más tarde en su famoso Grosse Denkschrift de 1905. Debe tenerse presente que durante el Kaiserreich, si bien formalmente existía un servicio militar obligatorio universal, éste realmente sólo alistaba un número limitado de individuos del total de susceptibles al mismo, en parte debido a prejuicios sociales contra los hijos de familias obreras urbanas, en parte por la concepción dominante en el Kaiserheer, al menos hasta 1912, que era preferible tener un ejército relativamente reducido pero bien instruido y equipado para la guerra moderna antes que uno más numeroso pero no tan bien equipado ni instruido.

Si bien la obra tiene un valor más que notable, el precio de ser un clásico historiográfico es que determinadas tesis que sostienen pueden resultar superadas y resultar en la actualidad obsoletas, pudiendo ilustrarlo con dos casos. Por una parte, Delbrück consideró en su día que la descripción de los elefantes del ejército de Aníbal hecha por Polibio era incorrecta, pues los elefantes africanos no se correspondían a dicha descripción; en cambio, años más tarde Herbert H. Scullard (en The Elephant in the Greek and Roman World, Ithaca, NY: Cornell University Press, 1974) observaría que Polibio, en realidad, describía una especie de elefante norteafricano actualmente extinta y cuyas características eran distintas al actual elefante africano. El otro caso lo encontramos en su análisis de la sarissa y su uso en la falange macedónica, identificándola con las picas utilizadas por los piqueros suizos y lansquenetes de los siglos XV y XVI; dicha identificación por parte de Delbrück, actualmente, resulta errónea pues mientras las picas suizas no disponían de contrapeso, la sarissa en cambio sí disponía de un regatón de plomo que facilitaba su uso, siendo su existencia históricamente contrastada gracias al hallazgo arqueológico de los componentes, incluído un regatón de plomo, de una sarissa en una de las tumbas reales de Vergina y en el contexto de los trabajos realizados allá durante la década de 1960 (ver artículo de Manolis Andronicos, “Sarissa”, Bulletin de Correspondance Hellénique, vol. 94 nº 1, pp. 91-107. 1970).

En conclusión, Warfare in Antiquity es una obra imprescindible para cualquier lector interesado en especializarse en el estudio de la Historia Militar de la Antigüedad pero siendo recomendable tener un conocimiento previo, más o menos profundizado, que permita sacarle todo el provecho a la obra.

About these ads

4 comentarios en “History of the Art of War, vol. I, Warfare in Antiquity. Por Hans Delbrück (Reseña)

  1. Pingback: La conquesta romana de Catalunya. Por Jaume Noguera (Reseña) | Mi Diario de libros

  2. Pingback: History of the Art of War, vol. II, The Barbarian Invasions. Por Hans Delbrück (Reseña) | Mi Diario de libros

  3. Pingback: History of the Art of War, vol. III, Medieval Warfare. Por Hans Delbrück (Reseña) | Mi Diario de libros

  4. Pingback: La Segona Guerra Púnica al nord-est d’Ibèria: una revisió necessària. Por Jaume Noguera, Eduard Ble y Pau Valdés (Reseña) | Mi Diario de libros

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s