Stumbling Colossus; Colossus Reborn. Por David M. Glantz (Reseña)

Stumbling Colossus: The Red Army on the Eve of World War. Por David M. Glantz, Lawrence, Ks: University Press of Kansas (1998). Notas al final del libro. Bibliografía. Pp. xviii, 374.

Colossus Reborn: The Red Army at War, 1941-1943. Por David M. Glantz, Lawrence, Ks: University Press of Kansas (2005). Notas al final del libro. Bibliografía. Pp. xx, 807.

Bien, hoy toca reseñar estas dos obras que yo considero imprescindibles para profundizar en el conocimiento de la Guerra Nazi- Soviética de 1941- 1945. Y no solamente por tratar, con gran detalle, sobre la historia de las agobiantes derrotas sufridas por el Ejército Rojo durante lo que la historiografía soviética y actualmente rusa ha denominado el Primer Periodo de la Guerra, que abarcaría desde el inicio de la Operación Barbarroja (22- VI- 1941) hasta Noviembre de 1942; también porque el autor demuestra tener el tesón necesario para frontar la exposición de cuestiones que, por norma, no resultan tan atractivas para el lector típico de historias de la Segunda Guerra Mundial, como puede ser el relato del devenir de las operaciones militares o glosar sobre los debates y disputas sobre doctrina y estrategia militares, donde casi siempre aparece aquel personaje que aparece presentado como una especie de paladín heroico, siendo paradigmático el caso de Tukhachevsky y su programa para dotar de un Ejército moderno a la Unión Soviética durante la década de 1930, debiéndose ello muy posiblemente al trágico y abrupto final de dicho mariscal soviético en la primavera de 1937. En cambio, el coronel Glantz se atrevió a tratar de describir, con más o menos éxito y aún siendo una labor frecuentemente poco agradecida, la superestructura institucional militar que hizo frente a la invasión nazi y, a su vez, a la tremenda presión que Stalin y su aparato de seguridad que le sometieron, con más o menos intensidad, durante toda la guerra. Como bien observa Glantz al final de Colossus Reborn, el Ejército Rojo, al igual que el resto de la sociedad soviética del momento, tuvo que aprender a sobrevivir al terror estalinista mientras libraba una guerra de exterminio contra la Wehrmacht nazi.

David Glantz escribió en su día Stumbling Colossus para refutar la tesis, ampliamente y especialmente defendida y difundida por sectores revisionistas neonazis, consistente en que la invasión nazi sólo había sido un ataque preventivo a una invasión soviética contra el III Reich. Aunque el origen de dicha justificación de la ruptura de las hostilidades y violación, a la vez, del famoso Pacto de No Agresión firmado en Agosto de 1939 puede trazarse hasta las argumentación publicada por los propios nazis en Junio de 1941, tras la caída del Muro de Berlín recobró cierto vigor de la mano de Viktor Suvorov – seudónimo de V.B. Rezhun, un oficial de la GRU soviética que había desertado a Occidente allá por 1980. Dicho personaje, desde entonces, ha ido publicando varios libros donde expone como supuestamente Stalin habría orquestrado un maquiavélico plan para que estallase la Segunda Guerra Mundial en Europa para, de esta manera, tener la oportunidad de extender el comunismo hasta el Canal de la Mancha. Suvorov/ Rezhun ha sostenido toda esta teoría a partir de determinados documentos que, supuestamente, él habría consultado antes de desertar y que luego habrían sido destruidos… Y así, hasta el infinito. Como novela de política ficción, el relato de Suvorov/ Rezhun puede resultar entretenido, pero no resulta serio tratar de sostener tesis tan gruesas y de tanto calado con documentos que sólo él habría conocido y que nadie más podrá conocer.

Por lo demás, la réplica de Glantz fué desglosar cuál era el paupérrimo grado de alistamiento del Ejército Rojo en víspera del inicio de la ejecución de la Operación Barbarroja. Mientras que Suvorov/ Rezhun habla de Cuerpos Mecanizados listos en la frontera germanorrusa para iniciar la invasión de Europa, Glantz nos describe como esas unidades sólo eran impresionantes sobre el papel en lo que número de tanques se refiere, pues en la realidad su desempeño fué particularmente pobre debido a la generalizada falta de instrucción, su pésima organización, el deficiente mando y control y las gravísimas deficiencias logísticas que, actuando todas ya una vez iniciada la guerra, resultaron insuperables. De este modo todas estas unidades fueron presa muy fácil para las experimentadas tropas alemanas durante el verano de 1941, sufriendo el Ejército Rojo durante esos dramáticos meses alrededor de tres millones de bajas entre muertos, prisioneros y desaparecidos en combate.

De ahí el relato salta a Colossus Reborn, donde el coronel Glantz vuelve a repetir de nuevo la descripción del pésimo estado de alistamiento del Ejército Rojo para, a continuación, relatar como desde el Comité Estatal de Defensa – encabezado por Stalin- y el Comisariado Popular de Defensa se trató de hacer frente a la aguda crisis de la estructura de mando del Ejército Rojo, así como de dotarse de los órganos para la movilización plena de todos los recursos para combatir a los alemanes y, especialmente y a enorme coste de vidas, reformular la doctrina de combate del Ejército Rojo para poder librar con eficacia una guerra moderna.

Así, el autor también trata con profundidad lo que se ha denominado el Segundo Periodo de Guerra, que abarca desde Noviembre de 1942 hasta algún momento a caballo entre Diciembre de 1943 y Enero de 1944. Es en éste periodo cuando el Ejército Rojo pudo ya a rechazar al invasor alemán en lo que, ya claramente desde el verano de 1943, se convirtió en una marea incontenible que haría retroceder a la Wehrmacht hasta el Elba en Abril de 1945. Glantz somete a un intenso escrutinio el desempeño de las tropas soviéticas durante este periodo, superando tanto el tópico de génesis alemana referente a que la victoria soviética se debió, exclusivamente, a poder poner infinitamente más hombres y material en liza que los alemanes – siendo esta sólo una parte de la historia. Y superando también, a su vez, el relato elaborado por la historiografía soviética – y que aún persiste parcialmente en Rusia en la actualidad- donde el Ejército Rojo fué de brillante victoria en brillante victoria desde Noviembre de 1942 hasta que la bandera roja se vió ondeando sobre el Reichstag. Y esto sólo son algunos entre el buen puñado de tópicos que Glantz desbroza en Colossus Reborn, como pueden ser el de los manidos comisarios políticos, la capacidad profesional de sus altos oficiales, etcétera.

Esta aproximación crítica del autor se beneficia, en gran medida, de las colecciones de documentos recopiladas durante la guerra por el Estado Mayor General soviético con el objeto de evaluar el desempeño de sus tropas y, tras su estudio, sacar conclusiones para adoptar determinados cambios en la doctrina táctica, en el empleo de armas combinadas o de carácter organizativo y en la estructura de mando. Aunque no deja de ser esta ya una fuente parcialmente sometida a una selección, a juicio del autor es suficientemente representativa de la realidad. No tendría sentido que el Estado Mayor General se sometiese a un autoengaño deliberado a la hora de evaluar a sus subordinados, jugándose además el cuello a ser descubiertos por el NKVD falsificando informes y cosas similares. Aún así, el mismo autor reconoce la necesidad de trabajar sobre dichos testimonios documentales con alguna cautela y siempre, en medida de lo posible, contrastándola con bibliografía primaria y secundaria, fuentes primarias editadas y publicadas relevantes y demás testimonios que, a mi juicio, le han permetido dibujar un cuadro fiable sobre cuál fué el desempeño del Ejército Rojo de la Segunda Guerra Mundial: sin ser la pefección impoluta dibujada oficialmente en la URSS antes de la glasnost, pero tampoco sin ser la mole torpe usualmente descrita por sus antiguos enemigos durante la Guerra Fría. Y, siendo algo a agradecer especialmente, estructurado de modo que su consulta resulte relativamente sencilla, convirtiendo Colossus Reborn en una auténtica obra de referencia para todos aquellos interesados en profundizar en la historia del Ejército Rojo durante la Segunda Guerra Mundial.

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4 comentarios en “Stumbling Colossus; Colossus Reborn. Por David M. Glantz (Reseña)

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