Al-Andalus desde la periferia. La formación de una sociedad musulmana en tierras malagueñas (siglos VIII-X). Por Virgilio Martínez Enamorado (Reseña)

– Al-Andalus desde la periferia. La formación de una sociedad musulmana en tierras malagueñas (siglos VIII-X). Por Virgilio Martínez Enamorado, Málaga: Centro de Ediciones de la Diputación de Málaga, Monografías 22 (2003). Referencias. Notas al pie de página. Bibliografía. Pp. 782.

Hoy retornamos con la que es la primera reseña de este 2014, no sin cierto retraso debido a las vacaciones navideñas y el inevitable retorno a mis obligaciones laborales y también por los preparativos para un nuevo ensayo que, próximamente, debería ver la luz en este blog. Pero hoy debemos hablar sobre esta notable obra de Virgilio Martínez Enamorado, profesor de la enseñanza pública en Málaga y doctor por la Universidad de Málaga, siendo este libro la edición de su tesis doctoral defendida el año 2000 que, a su vez, se enmarca en su voluminosa producción científica.

En Al-Andalus desde la periferia el autor reconstruye cuáles fueron los patrones de poblamiento de los árabes y bareberes que se asentaron en lo que fueron las coras de Rayya y Takurunna entre los siglos VIII y X, unidades territoriales andalusíes que se corresponderían aproximadamente con la actual provincia de Málaga. Ya desde el primer capítulo puede comprobarse que el autor realiza un exhaustivo y riguroso estudio, empezando por el medio físico para pasar reconstruir, pieza a pieza, como pudieron ser los poblamientos de esta área geográfica donde se entremezclaban comunidades de cristianos, muladíes, tribus árabes de origen sirio y tribus bereberes en el omnipresente medio rural y que, en contra de algunos tópicos referentes al monumental mundo urbano andalusí que aún puede observarse en Granada o en Córdoba, en verdad era su particular mundo rural el rasgo característico del Andalus.

Para ello, el autor recurre a todos los tipos de evidencia a su alcance, desde la evidencia arqueológico que el autor conoce de primera mano hasta la toponimia o, incluso, los testimonios documentales que representaron los Libros de Repartimiento, registros elaborados por las nuevas autoridades castellanas de los siglos XV y XVI para la reorganización socioeconómica ejecutada tras la conquista del Reino nazarí de Granada durante las últimas décadas del siglo XV. En esta línea, la sensación que causa la minuciosa recopilación de evidencia que se constata al leer la ora fue muy similar a la que un servidor hace algo más de un año con The Camel and the Wheel de Richard Bulliet.

Por otra parte, el autor es un declarado deudor de la producción historiográfica de Miquel Barceló sobre el hidraulismo andalusí, compartiendo en gran medida muchos de sus tesis en los debates historiográficos sobre la naturaleza de la sociedad andalusí durante sus tres primeros siglos de existencia, especialmente en todo aquello a lo que se refiere a que la conquista islámica del 711 representó una ruptura completa respecto a la estructura socioeconómica existente en el regnum Gothorum en Hispania. En contraposición y siendo objetivo de sus aceradas críticas, encontraríamos al recientemente fallecido medievalista Manuel Acién (1950- 2013), profesor de la Universidad de Málaga y que, entre otras cosas, sostuvo que la figura de ‘Umar ibn Hafsun y la rebelión que protagonizó contra los sucesivos emires omeyas de Córdoba en las montañas de la Serranía de Ronda entre los años 880 y 918 eran, en última instancia, el reflejo de la continuidad existente hasta al menos el siglo X de la incipiente sociedad protofeudal, prefiriendo este último historiador etiquetarla bajo la ambigua y vacía de contenido definición de hallarse “en transición”; en otro momento ya criticamos esta interpretación aplicada para el período visigodo

A pesar de sus limitaciones conceptuales y como admitió hace unos años Miquel Barceló (“Prólogo a esta edición” en El sol que salió por Occidente. Estudios sobre el estado Omeya en al-Andalus, pp. 11-18. Valencia: Publicacions de la Universitat de València, 2010 2ª edición) este modelo interpretativo es el actualmente mayoritariamente aceptado por el medievalismo español, especialmente a raíz de que el prestigioso historiador Chris Wickham en su Una Historia nueva de la alta Edad Media: Europa y el mundo mediterráneo, 400-800, publicado por primera vez en inglés el 2005 y traducido al castellano por Crítica el 2009.

En esta línea, una de las grandes discusiones que se observan a lo largo del libro del doctor Virgilio Martínez Enamorado consiste en la atribución de funcionalidad a las estructuras castrales que datarían del período en cuestión. Mientras que el profesor M. Acién sostuvo que estas tenían generalmente una función para la captura de la renta campesina, el autor lo rebatió convincentemente que su funcionalidad podría ser estrictamente defensiva, tanto por iniciativa de los partidarios de ibn Hafsun, de las tropas emirales que lo combatieron o de las mismas comunidades campesinas que habitaban la región pero que, en todo caso, no tenían una función de naturaleza feudal, donde un privado recauda y se beneficia de conceptos fiscales pero en contraste con la fiscalidad emiral omeya, respondiendo esta a las prácticas del tradicional Estado tributario donde las comunidades campesinas cumplían con sus obligaciones tributarias directamente con los funcionarios designados desde Córdoba.

Ruinas de la iglesia rupestre de Bobastro (Fuente: Wikimedia Commons).

En este sentido, cabe interrogarse si estudiando el coste en materiales y trabajo de estas fortificaciones de acuerdo a la propuesta metodológica que hizo Bernard Bachrach hace ya treinta años (en “The Cost of Castle Building: the case of the tower of Langeais, 992-994” en K.L. Reyerson y F. Powe (eds.), The Medieval Castle: Romance and Reality, pp. 47-62. Dubuque, Ia: Center for Medieval Studies, 1984), denominadas generalmente como husun en las fuentes narrativas árabes, podría identificarse o, al menos, descartar la identidad de sus constructores. Aunque también debe observarse que, recientemente, el mismo V. Martínez Enamorado apuntaba que el término hisn, en verdad: signifique simplemente “lugar alto”, ni siquiera fortificado, sino fácilmente defendible (“En los confines de Rayya. Algunas consideraciones en torno a Estepa y su alfoz en época andalusí”, Anuario de Estudios Medievales, vol. 43 nº 2, pp. 751-776: 756. 2013).

En definitiva, aunque probablemente el considerable volumen de la edición publicada de la tesis doctoral de Virgilio Martínez Enamorado podría disuadir al lector medio, su lectura resulta recomendable para cualquiera interesado en profundizar en la organización socioeconómica del Andalus durante los tres siglos inmediatamente posteriores a la conquista islámica.

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