Liddell Hart: A Study of his Military Thought. Por Brian Bond (Reseña)

Liddell Hart. A Study of his Military Thought. Por Brian Bond, Londres: Cassell (1977). Notas al final de cada Capítulo. Bibliografía recomendada. Pp. x, 289.

Hoy presento la primera reseña de la que llamaré “Serie Liddell Hart”, incluyendo esta todas las lecturas que vaya haciendo desde ahora que estén relacionadas con este singular personaje, tanto obras suyas como estudios dedicados a su persona y su extensa obra. Además de la presente, las próximas dos reseñas estarán dedicadas al estudio crítico de John Mearsheimer y a la biografía de Alex Danchev; luego, ya en un futuro más dilatado, caerá al menos una reseña sobre sus Memorias.

Para empezar, diré que desde mi adolescencia he tenido presente la obra de Sir Basil Henry Liddell Hart (1895- 1970) y que, aún hoy, considero que es uno de los pensadores militares del siglo XX cuya lectura resulta aún de notable interés. Pero, a medida que he ido profundizando en su biografía, mi percepción ha pasado de mi ingenua fascinación juvenil a una actitud crítica e, incluso, perceptiblemente iconoclasta. Actitud que, aún hoy, me ha supuesto mantener algunas amargas disputas, tanto en la Red como con amigos y colegas del gremio.

Así, la obra de Brian Bond supone un comentario interesante sobre el pensamiento militar de Liddell Hart, además del primer estudio realmente crítico sobre la vida del personaje. En este libro encontraremos un perfil biográfico del personaje, situando en el contexto, tanto a nivel personal como a escala general, su obra y génesis del variado y cambiante corpus de ideas que el pensador inglés desarrolló y publicó a lo largo de su vida. Esta labor viene muy facilitada por la práctica de Liddell Hart de guardar copia de toda su copiosa correspondencia, además de que usualmente elaboraba y preservaba escritos donde plasmaba sus pensamientos e ideas, aunque sin ser tampoco un auténtico diario. Por otra parte, su estudio sobre la recepción de la obra de Liddell Hart en las nacientes Fuerzas Armadas israelíes – usualmente conocidas por las siglas anglosajonas de IDF- resulta de enorme interés.

Pero, en cambio, esta obra adolece de un defecto que, aquí y allá, es claramente perceptible. Como se admite al inicio del libro, Bond fué discípulo y amigo de Liddell Hart, remontándose su relación hasta finales de la década de 1950. Y aunque el trabajo de investigación de Bond resulta notable, a la hora de analizar determinados episodios de la vida de su maestro, como sería su relación con diversos generales alemanes tras la Segunda Guerra Mundial o su papel en la configuración de la grand strategy del Gabinete presidido por Neville Chamberlain, a pesar de exponer hechos que ponen en duda la honestidad intelectual de Liddell Hart y su imagen más divulgada entre el público general, Bond siempre acaba optando por presentar una interpretación que no suponga dejar en mal lugar a su mentor. Y, en algunos casos, Brian Bond distorsiona algunos hechos en la línea antes apuntada.

Un episodio paradigmático lo tenemos en la licencia forzosa del capitán Liddell Hart  en 1924, alegándose motivos de salud. La percepción que existe sobre este episodio es que el capitán, al igual que J.F.C. Fuller, en realidad fueron sometidos a un castigo por criticar en público el desempeño del generalato británico durante la Primera Guerra Mundial y, especialmente, también por proponer un modelo para un “Nuevo Ejército” británico basado en uso en masa del tanque en formaciones mecanizadas. Pero Brian Bond explica que Liddell Hart sufría de una salud muy frágil ya desde su juventud, especialmente debido a serios problemas cardíacos, estando así plenamente justificada su licencia forzosa en 1924. Por otra parte, también observa que no existe testimonio ni evidencia documental alguna para fundamentar la acusación de que la licencia estuviese motivada por otros motivos ajenos a criterios estrictamente médicos.

Pero, a continuación, Bond presenta el origen de esta versión – que no deja de ser una maledicencia sin fundamento- exclusivamente en Fuller (en nota 21, p. 22 [35]):

Although he complained of “bad luck”, from the evidence of his Memoirs it seems that the various medical boards which refused to pass him fit were only doing their duty. Fuller’s insinuation that he was being edged out of service because of his critical writings also seems farfetched – it would have been more plausible a few years later.

Pero revisando las Memorias, cuando Liddell Hart abunda sobre la tesis sostenida entonces por Fuller, se refiere a Lord Cavan, entonces como Jefe del Estado Mayor General Imperial, en términos como “the reactionary attitude of the new regime under Cavan” al introducir éste una supuesta “no-writing rule” contra los oficiales en activo, aunque luego rebaje el tono al observar que Cavan tenía una mentalidad convencional “habituated to regard physical fitness as paramount over all other considerations” y que, en retrospectiva – desde 1965-, él consideró que su licencia no fué una decisión deliberada – “not a deliberate move”- para acallar sus críticas. Debe tenerse en cuenta que el tono del fragmento es notoriamente ambiguo, pero resulta claro que Liddell Hart sugiere que su labor como publicista militar propició su licencia, aceptando la tesis de fondo de las cartas de Fuller que cita (ver pasaje completo en Memoirs, vol. 1, pp. 64-65. Londres: Cassell, 1965). Y hay otros ejemplos de omisiones notorias que, de momento, reservaré para la próxima reseña.

En todo caso, la obra resulta de gran utilidad como introducción para la vida y obra del conocido “Capitán que Enseñó a Generales”, aunque sus conclusiones distasen de ser definitivas.

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4 comentarios en “Liddell Hart: A Study of his Military Thought. Por Brian Bond (Reseña)

    • Bueno, De Gaulle sólo publicó una obrita al respecto. Según la versión clásica, fueron Fuller y Liddell Hart los “profetas no escuchados”, aunque desde hace treinta años que està siendo sometida a crítica, estando hoy ya prácticamente desacreditada, al menos entre las publicaciones de carácter académico. Otra cosa es en el campo de la divulgación, donde apenas se ha publicado nada al respecto – al menos en castellano.

      Por cierto, ¿qué vídeo es el que mencionas?

      Un saludo,

  1. Pingback: Liddell Hart and the Weight of History. Por John J. Mearsheimer (Reseña) « Mi Diario de libros

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