In God’s Path: The Arab Conquests and the Creation of an Islamic Empire. Por Robert Hoyland (Reseña)

– In God’s Path: The Arab Conquests and the Creation of an Islamic Empire. Por Robert G. Hoyland, Oxford: Oxford University Press (2015). Bibliografía recomendada. Notas al final del libro. Pp, xiv, 303.

Hoy retornamos con una reseña de este recién publicado libro de Robert Hoyland, actualmente profesor en el Institute for the Study of the Ancient World de la New York University y, sin temer en caer en ninguna exageración, uno de los más originales especialistas en la Historia de lo que era Oriente en la Antigüedad Tardía y los orígenes del Islam. He de reconocer que topé casualmente con este libro y me hice con él sólo con ver el nombre de su autor. Por fortuna, mi intuición no resultó en ninguna decepción.

El marco cronológico de la obra abarca, aproximadamente, desde los inicios del siglo VI d.C. hasta la caída del último califa omeya de Damasco el año 750 d.C. aunque, desde el punto sociocultural el marco se amplia hasta el Alto Imperio para rastrear los orígenes históricos del Islam y la cultura árabe antes del inicio de las fulgurantes conquistas. El autor plantea claramente que estas fueron posibles gracias a la debilidad de las dos grandes potencias del momento en Oriente, el Imperio Romano Oriental cristiano y el Imperio Persa Sasánida tras la colosal guerra librada ente ambas entre los años 602 y 628. Mientras que el poder bizantino logró sobrevivir a la gran derrota en Yarmuk del 636 al tener su capital en la lejana Constantinopla, el Imperio Sasánida sucumbió sin remedio al ser Ctesifón mucho más vulnerable en Mesopotamia.

Es en base a esta base estratégica y política que el profesor Hoyland analiza las campañas de conquista árabes, en contra de otras tesis que tienden a dejar a esta línea de interpretación en segundo plano para priorizar otras interpretaciones de naturaleza sociocultural. El caso más claro sería el de la conquista de Egipto en los años 640-642, frecuentemente explicada por la deslealtad mostrada por la mayoría de población que rechazaba el dogma calcedonio vigente en los dominios del Imperio desde el año 451. En contraste, el autor presenta una lectura de las fuentes disponibles como la crónica del obispo Juan de Nikiu haciendo notar que éste, contemporáneo de los hechos y perteneciente a la jerarquía eclesiástica calcedonia, no menciona en ningún momento que estos sucediese.

Pintura de un arquero a caballo con elementos persas del palacio de Qasr al-Hayr al-Gharb.

Representación pictórica de un arquero a caballo con elementos de estilo persas (c. 730 d.C.). Fresco del palacio de Qasr al-Hayr al-Gharbi (Siria).

Pues es, precisamente, por esta lectura renovada de las fuentes contemporáneas a las conquistas árabes que la obra goza de gran originalidad. Por otra parte, el autor amplía su perspectiva del período al estudiar otras fuentes relevantes que la historiografía anglosajona ha tendido a dejar de lado al estar escritas en lenguajes como el siriaco, el copto, el etíope o el armenio; en algún caso, incluso recurre a alguna fuente en chino. Lenguas estas que tradicionalmente no han gozado del mismo prestigio entre los investigadores que el árabe o el griego. El autor también incluye en su trabajo otros elementos de análisis que lo enriquecen notablemente, como pueden ser las consideraciones sobre la posibilidad de una crisis medioambiental en Oriente Próximo que hubiese reducido la productividad de las tierras de cultivo. Y, quizás un tanto sorprendentemente, también toma en consideración las tesis de Ignacio Olagüe aunque más parecería que lo hace porque Fernand Braudel, en los últimos años de su vida, lo tomó en consideración y le otorgó un halo de prestigio que, para cualquiera que siga este blog, ya debería saber que sólo es un mero fraude que el profesor Hoyland también descarta con sobriedad y solvencia en base a la inapelable evidencia numismática (ver p. 147, especialmente la nota 8, ibíd. [267-268]).

Finalmente, el autor también combate el tópico de identificar el proceso de arabización e islamización, especialmente en lo que se refiere a los primeros momentos de la Conquista durante las décadas del 630 y 640 d.C. pues, aún durante estas estas primeras décadas, una parte significativa de las tribus árabes que contribuyeron en las sucesivas campañas eran aún cristianas. En cambio, el autor acepta algún tópico primitivista, como la imposibilidad de que los ejércitos en campaña pudiesen ser de más de ocho mil tropas, en agudo contraste a las tesis de Bernard Bachrach. Punto éste que no representa, ni mucho menos, para impedir considerar In God’s Path un magnífico y sugerente trabajo y que un servidor recomienda para cualquier lector interesado en conocer una renovada y solvente interpretación de este período histórico.

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