Barraquisme, la ciutat (im)possible. Por Xavier Camino et al.; Barraques. La Barcelona informal del segle XX. Editado por Mercè Tatjer y Cristina Larrea (Reseña)

- Barraquisme, la ciutat (im)possible. Els barris de Can Valero, el Carmel i la Perona a la Barcelona del segle XX. Por Xavier Camino Vallhonrat, Òscar Casasayas Garbí, Pilar Díaz Giner, Maximiliano Díaz Molinaro, Cristina Larrea Killinger y Mercè Tatjer Mir, Barcelona: Departament de Cultura de la Generalitat de Catalunya, Temes d’Etnologia, 21 (2011). Notas a pie de página. Bibliografía. Pp. 296.

- Barraques. La Barcelona informal del segle XX. Editado por Mercè Tatjer Mir y Cristina Larrea Killinger, Barcelona: Institut de Cultura de l’Ajuntament de Barcelona, Pòsits, 4 (2010). Notas a pie de página. Bibliografía. Pp. 297.

Hoy seguimos con una doble reseña. Estos dos libros son la publicación de los resultados de la investigación impulsada por el Inventari del Patrimoni Etnològic del Centre de Promoció de la Cultura Popular i Tradicional Catalana, institución dependendiente de la Generalitat de Catalunya, entre los años 2004 y 2008. Junto a estos dos libros, la difusión de resultados también se hizo, por una parte, mediante la exposición “Barraques. La ciutat informal del segle XX” que se exhibió en el Museo de Historia  de Barcelona (MUHBA) entre el 18- VII- 2008 y el 26- IV- 2009; el libro homónimo que reseñamos incluye el catálogo de esta exposición. Por otra parte, también tuvo lugar la difusión de resultados mediante la producción del documental “Barraques. L’altra ciutat” emitido por el programa 30 minuts en TV3 el 5- IV- 2009.

El propósito de este grupo de investigación era tratar de reconstruir la experiencia de los barceloneses que, por uno u otro motivo, tuvieron que vivir en algún momento de sus vidas en una barraca, es decir, una construcción generalmente precaria, con carácter más o menos provisional y levantada sobre terrenos que, legalmente, no pertenecen a sus residentes; este es el matiz más importante que las diferenciaría, precisamente, de la llamada autoconstrucción, el otro modelo de vivienda al alcance de la mayor parte de inmigrantes llegados a Barcelona durante las décadas de 1950 y 1960.

La metodología para alcanzar esta fita se enmarca dentro de las tendencias de la historiografía actual, es decir, mediante el grupo de investigación cuya constitución es de carácter interdisciplinario. En este caso, el grupo estuvo compuesto por historiadores, geógrafos y antropólogos sociales que, desde sus respectivas perspectivas disciplinares, intentaron recoger el máximo de evidencia disponible y a su alcance para poder reconstruir las realidades sociales de las personas que residieron en barracas, fenómeno urbano que en Barcelona ha estado presente hasta el mismo 2003, cuando se desalojaron definitivamente las últimas barracas de Can Tunis.

De este modo, los ensayos del volumen de Barraques profundiza más a lo que se refiere a los antecedentes históricos y al contexto socioeconómico del barraquismo en Barcelona durante el siglo XX. En cambio, la monografía de Barraquisme enfoca más su interés en la reconstrucción y análisis de la vida social de los barraquistas, prefiriendo concentrarse en tres de las barriadas debido a que, según puede barruntarse, sean los tres casos que los autores han podido reconstruir mejor: Montjuïc , englobándose, a grosso modo, bajo la etiqueta de Can Valero al no incluir Can Tunis, además del Carmelo y la Perona. La evidencia se recogió tanto desde los testimonios de archivos y hemerotecas como también mediante la recopilación de testimonios orales de antiguos barraquistas y, por otra parte, otros individuos con experiencias contemporáneas y relevantes respecto a los diversos aspectos de la realidad del barraquismo : arquitectos, trabajadores sociales, etcétera.

Uno de los principales focos de interés por parte de los investigadores del IPEC lo encontramos, precisamente, en el análisis de las políticas municipales emprendidas por las sucesivas administraciones del Ayuntamiento de Barcelona, tanto para el control como la erradicación del barraquismo. La conclusión de este análisis resulta convincente: si alguna tendencia es rastreable, al menos hasta la década de 1980 y aún así con algunas reservas, es que el Ayuntamiento se limitó a que las barracas no se extendiesen de forma incontrolada por la ciudad y sólo se mostró interés en su erradicación siempre a raíz de eventos de gran envergadura, ya fuese la Exposición Internacional de 1929 o los Juegos Olímpicos de 1992. Bajando un escalón, también encontraríamos que los diversos núcleos de barracas fueron erradicados o – más frecuentemente- desplazados a medida que se ejecutaban ampliaciones urbanas de la ciudad, como fué la erradicación del núcleo de barracas de la Diagonal, situado entre las actuales calles Numancia y Capitán Arenas, en 1952; o como la erradicación definitiva de las barracas de Can Tunis del 2003 debido al proyecto para la ampliación del Puerto. El otro motivo para la erradicación de núcleos de barracas fueron proyectos urbanístico con claro carácter especulativo, como el proyecto para la reconversión de Montjuïc en una zona residencial de lujo impulsado por el alcalde José M. de Porcioles durante la década de 1960. Proyecto que durante los casi cincuenta años siguientes se ha ido ejecutando de forma tímida y limitada, siendo esta conclusión constatable si se compara el estado actual de la montaña y de los barrios del Poble Sec y del Raval con el proyecto original presentado en 1964.

Otro de los focos de interés de estos estudios lo encontramos en las politicales sociales hacia el barraquismo. Como concluyen los investigadores del IPEC, hasta 1957 las únicas medidas que se planteaban eran de carácter caritativo, esencialmente por parte de la Iglesia. Ello se debía a que desde las instituciones públicas se tenía la creencia que el problema se resolvería sólo mediante la iniciativa privada, sólo contemplándose la intervención pública para garantizar el alojamiento de funcionarios y trabajadores públicos y de aquellas familias afectadas por la apertura de nuevas calles. Hasta los planes para la construcción de grandes polígonos de viviendas – hasta 24.000 fueron previstas- de 1958 y 1961 las administraciones estatal y municipal no se implicaron activamente en la erradicación del barraquismo y, aún así, sus resultados fueron desiguales. Dichas políticas de planificación urbanística estaban más inspiradas por las corrientes desarrollistas, características de la dictadura franquista durante el período 1958- 1975 por su espectacularidad y vistosidad, antes que por criterios que concerniesen al bienestar e intereses de los barraquistas realojados. El caso más extremo de esta nula dimensión humana de estos planes lo encontraríamos, por ejemplo, en la erradicación definitiva del núcleo de barracas del Somorrostro – en la actual playa de la Barceloneta-, siendo las familias de los pescadores y de los trabajadores del Puerto que ahí residían realojados en bloques pisos de la Trinidad, en el grupo La Paz o, incluso, en Sant Roc, en Badalona. Otro de los grandes problemas de estas políticas radicaba en que muchos de los nuevos polígonos carecían de la infrastructura viaria y de transporte público que los comunicase con el casco urbano o, incluso, carecían de alumbrado público y de aceras.

Finalmente, el otro foco de interés por parte de los investigadores se encuentra, por una parte, en las formas de autoorganización por parte de los vecinos de los diversos núcleos de barracas; y, por otra, sobre los problemas sociales existentes en estos, dedicando atención especialmente a la marginación social que se hizo contundentemente visible en algunos núcleos a raíz de la crisis económica de 1973 y la difusión masiva del consumo de heroína a inicios de 1980, incidiendo ambos hechos con especial dureza en las familias gitanas que residían en los últimos núcleos de barracas, especialmente en la Perona. Ambas realidades tuvieron especial incidencia en las políticas municipales para erradicación del barraquismo emprendidas, ahora, por las nuevas administraciones democráticas en el Ayuntamiento barcelonés para la erradicación de las barracas en ambos barrios.

En esta cuestión cabe hacer varias observaciones. Por una parte, es detectable cierta tendencia a tratar con corrección política determinados conflictos sociales de la década de 1980. Dicha tendencia deriva quizás del afán de romper el estereotipo, generado precisamente durante la década de 1980, que identifica el barraquismo a la marginalidad social, la delincuencia o con la comunidad gitana, además de la corrección política existente entre determinados estamentos institucionales que evitan usar el término “gitanos” en el discurso público. Si bien en la mayoría de estudios publicados en ambas obras estimo que sortean eficazmente este dilema un tanto artificioso, siendo especialmente observable este resultado entre los ensayos elaborados por los investigadores más jóvenes. En cambio, resulta un tanto intrigante que en otros, especialmente los estudios firmados por los autores más veteranos, casi no se menciona nunca el hecho que un número no desdeñable de barraquistas, desde antiguo y más allá de todo estereotipo racista, eran gitanos.

Por otra parte, resulta llamativo observar que los diversos movimientos sociales surgidos en las barriadas de barracas y descritos en los diversos ensayos publicados siempre aparecen en términos positivos. La única excepción es una mención, casi de pasada, en la Introducción de Barraquisme. La ciutat (im)possible al tratar las dificultades metodológicas observadas en la recopilación de testimonios orales entre exbarraquistas, referenciándose de forma poco concreta los recelos de algunas personas respecto a la línea de actuación mantenida por la Vocalía de Barracas de la Asociación de Vecinos del Carmelo. Revisando, en su globalidad, el trabajo realizado por el grupo de investigación del IPEC, creo que es descartable que haya incidido conscientemente algún tipo de sesgo en el mismo pero, en cambio sí podría derivar de las fuentes orales empleadas para reconstruir los procesos de erradicación de la década de 1980, especialmente de los tres núcleos de barracas del Carmelo. Al fin y al cabo, cabe cuestionarse si la AVC no se equivocaría en alguna ocasión, más cuando era una organización cuya base era asamblearia y aunque su honestidad fuese incuestionable en todo momento.

En definitiva, estamosante un notable ejemplo de un grupo de investigación patrio que realiza un excelente trabajo de investigación y que, al final, dedica no pocos esfuerzos para la publicación y difusión entre el gran público de sus resultados y conclusiones.

The First World War, vol. I, To Arms. Por Hew Strachan (Reseña)

- The First World War, vol. I, To Arms. Por Hew Strachan, Oxford: Oxford University Press, 2001. Notas a pie de página. Bibliografía. Pp. xx y 1.227.

Hoy volvemos a presentar una nueva reseña tras una prolongada ausencia debida, en parte, por circunstancias del trabajo y una mudanza que, por fortuna, ya está prácticamente finiquitada. Pero también esta prolongada ausencia se ha debido a, precisamente, la naturaleza del libro que hoy reseñaré.

Mi primer contacto con esta obra del profesor Hew Strachan tuvo lugar hace unos años a través de otro de sus libros, The First World War. A new illustrated history (Londres: Simon & Schuster, 2003; publicado en castellano por Crítica como La Primera Guerra Mundial. Una historia ilustrada, Barcelona, 2004), libro publicado a su vez a raíz de la serie de diez capítulos presentados en 2003 por la cadena de TV británica Channel 4. Tanto la serie como los libros siguieron el guión planteado por el autor de su proyecto para la obra de tres volúmenes que tenía previsto publicar pero, a que día de hoy, sólo se ha publicado el volumen primero, To arms. Los volúmenes segundo y tercero, No quarter y Fall out, no han llegado a ver la luz. Quizás la explicación a ello se deba, en buena medida, al agotamiento que debió causar en el autor los más de diez años que tardó en escribir To arms, añadiéndose a ello la serie y libro antes referidos y algunos libros más enfocados a determinados aspectos relativamente poco conocidos sobre la Gran Guerra de 1914- 1918: The First World War in Africa (Oxford: Oxford University Press, 2004) y Financing the First World War (Oxford: Oxford University Press, 2004), además de The Outbreak of the First World War (Oxford: Oxford University Press, 2004), obra dedicada a un tema más que trillado por la historiografía.

Todo ello, unido a la considerable extensión del volumen – más de 1.200 páginas- explicarían porque la lectura del mismo se me ha dilatado tanto. Hew Strachan ofrece en este volumen una visión más que amplia sobre todos los aspectos de la Gran Guerra, aplicando un análisis diacrónico a todos los aspectos relevantes relacionados con el conflicto. Así, encontraremos una pormenorazida relación sobre los condicionantes, intereses y rivalidades en las relaciones entre las grandes potencias durante el período anterior a la Crisis de Julio de 1914 y sobre el desarrollo de las operaciones militares en Europa, el Cáucaso y Oriente Próximo hasta Enero de 1915. En cambio, el autor no duda en dilatar o contraer el marco cronológico de cada capítulo de acuerdo a su plan de obra. Así, veremos que las operaciones militares en los dominios coloniales alemanes en África, que se alargaron hasta más allá del armisticio alemán del 11 de Noviembre de 1918, son sintetizados en un colosal capítulo de más de 200 páginas; también se inserta en este mismo marco los capítulos dedicados al impacto de la Gran Guerra en Extremo Oriente, en la India, Persia y Asia Central. En cambio, el autor sólo estudia las operaciones navales en el Mar del Norte, el Atlántico y el Mediterráneo, a grosso modo, hasta 1915. Y, mientras el capítulo sobre las finanzas de las potencias en liza sí se se trata para todo el período de 1914- 1918, la entrada en guerra de los Estados Unidos en Abril de 1917 incluída, en cambio la política de movilización económica e industrial para el sostenimiento del esfuerzo bélico sólo aborda el período comprendido hasta verano de 1916; los elementos superestructurales de la Gran Guerra, como pueden ser la religión, la ideología y la propaganda, sólo se abordan en este volumen en el marco cronólogico de 1914.

Esta estructura, a primera vista tan alejada de los cánones historiográficos que usualmente se han aplicado en los manuales que antecedieron a To arms, en realidad se limita a reflejar el desarrollo mismo de las operaciones militares. El estancamiento de las operaciones en Occidente conllevó a replantear la movilización financiera, económica en industrial de los contendientes; a su vez, la estrategia conservadora practicada por la Flota de Alta Mar alemana en 1914 selló, de modo irremediable, el destino de las fuerzas terrestres y navales alemanas destacadas en los dominios alemanes del ultramar. Todo ello, a su vez, condicionó la grand strategy alemana para atraer al bando de las Potencias Centrales a Turquía mientras que, a la vez, extendió la guerra al Norte de África – específicamente, en Libia- como diversión de recursos de las potencias enemigas de la Entente, además de intentar extender el conflicto también hasta Persia y Afganistán con el objeto de amenazar la joya de la corona del Imperio Británico: la India.

Otro de los aspectos positivos de esta obra lo encontramos en su amplitud de miras, más allá del usual cliché que sintetizaría algunos años más tarde el editor de The First World War. A new illustrated history y que caracteriza la Gran Guerra a partir de la imagen de:

young British soldiers, many of them budding poets, led to early and ghastly deaths in muddy wastes by incompetent generals for reasons that were seemingly futile.

Así, el autor se aleja del anglocentrismo demasiado habitual en la historiografía anglosajona sobre la Primera Guerra Mundial, rasgo observable tanto en su amplio uso de bibliografía en alemán y francés, como también desarrollando aspectos relativamente poco conocidos sobre la Gran Guerra: las campañas en África – mención especial merece aquí el episodio de Lettow- Vorbeck-, las tensas relaciones entre Gran Bretaña y Japón en Extremo Oriente a lo largo de todo el período de 1914- 1918, el proceso de toma de decisiones que conformaron la grand strategy de Austria- Hungría antes y durante la Gran Guerra, además de analizar en profundidad la movilización económica e industrial de Rusia y Turquía, potencias que frecuentemente quizás no son tratadas con la suficiente profundidad en los manuales.

Por otra parte, los lectores más interesados en la tecnología y el armamento estimo que encontrarán de sumo interés esta obra. Hew Strachan, ya en su anterior European Armies and the Conduct of War, obra ya reseñada en su día aquí, demostraba una gran competencia al tratar sobre estas cuestiones. Esta misma competencia la encontramos también en To arms, donde el autor ofrece una completa relación de como se desarrolló el armamento de los arsenales a disposición de las potencias en guerra de acuerdo, tanto a las necesidades del combate táctico como a la concepción estratégica que dictaba la consecución de las operaciones militares previstas y bajo los condicionantes de la realidad económica de cada potencia, tanto en lo que se refiere a su disponibilidad de recursos materiales y humanos como a su capacidad para movilizarlos de forma efectiva.

Aunque el autor ofrece una visión amplia sobre aspectos tan dispares de la Gran Guerra, cosa que se refleja en su enorme Bibliografía que abarca más de cuarenta páginas, en la misma el autor no deja de reflejar cuáles son sus simpatías historiográficas. Esto es especialmente perceptible en su exposición sobre las relaciones internacionales antes y durante la Primera Guerra Mundial, donde resulta evidente que hace prevalecer los factores endógenos de cada Estado, como su estructura social, la naturaleza de sus instituciones políticas y los interes socioeconómicos de sus élites hegemónicas como factores determinantes de su política exterior, en contraposición a otras escuelas historiográficas que dan especial énfasis a factores exógenos, como sería el caso de The Origins of the First World War de William Mulligan, obra que también reseñamos en su día aquí.

Finalmente, la factura del volumen resulta un tanto austera. No hay ninguna fotografía ni ilustración y los mapas, aunque útiles y en ocasiones muy valiosos, también reflejan una edición sin concesión artística alguna. Por oitra parte, si bien resulta claro que el afán del autor es lograr una obra de referencia y consulta obligada para cualquier historiador sobre la Primera Guerra Mundial, el carácter exhaustivo de la obra dificultan a su vez un tanto su consulta. Este defecto, quizás inevitable, estimo que se vé algo atenuado al estructurarse el volumen en subcapítulos que no suelen exceder las treinta páginas de extensión. A la vez, cada capítulo temático se desarrolla de modo que casi puede leerse de forma independiente al contextualizarse debidamente, de acuerdo a la misma dialéctica de la narración, el desarrollo de la exposición diacrónica de cada temática y resultando en que el lector atento no llegará a perder el hilo de la narración, un peligro muy real en obras que tienen el mismo afán exhaustivo de Hew Strachan en To arms y que, en mi opinión, resulta un exitoso modelo a seguir en lo que a manuales históricos se refiere.

Año Uno

Hoy este blog cumple un año de existencia y no puedo quejarme del resultado. Estoy logrando mantener un ritmo de publicación acorde con mi ritmo de lecturas bastante razonable y, por otra parte, parece que hay un buen número de personas interesadas en lo que yo he podido decir sobre las mismas en mis sucesivas reseñas.

Para conmemorar este primer aniversario he decidido abrir una página del blog en Facebook. De momento, esta apenas tiene contenidos y quizás resulte un tanto tosca pero, a medida que vaya aprendiendo como se gestiona debidamente, espero que resulte un buen complemento para este blog. Os dejo el enlace a la misma:

https://www.facebook.com/midiariodelibros

Por lo demás, sólo me queda agradecer a todos y a cada uno de mis lectores su atención e interés en seguir, de un modo u otro, las nuevas publicaciones de este blog. Y espero poder seguir ofreciendo contenidos de interés por muchos años más.

Saludos,

PS: Aprovechando la ocasión, he optado por cambiar la plantilla del blog por una que resulta, en mi opinión, más eficiente para buscar una entrada en el menú de Archivo de entradas que podéis ver a la derecha. Por otra parte, esta plantilla facilita el seguimiento del blog por RSS y en Facebook. Como siempre, se aceptan sugerencias.

Conventional Deterrence. Por John J. Mearsheimer (Reseña)

- Conventional Deterrence. Por John J. Mearsheimer, Ithaca, NY- Londres: Cornell University Press (1983). Notas al final del libro. Bibliografía. Pp. 297.

Este libro de John Mearsheimer antecedió cronológicamente a su Liddell Hart and the Weight of History, obra reseñada meses atrás por un servidor. Mientras en su obra sobre Liddell Hart el autor ponía de relieve los aspectos más oscuros y negativos de la biografía del pensador militar británico, en Conventional Deterrence el autor aún no no mostraba, en sus referencias a Liddell Hart, la saña que mostraría en su posterior libro. Hecho, por otra parte, perfectamente comprensible pues, en este libro, el profesor Mearsheimer presta su atención a cuestiones alejadas de las querellas historiográficas alrededor de la figura de Liddell Hart.

En este estudio el autor seleccionó una serie de ejemplos de caso de cuál es el papel en la grand strategy de un Estado la disuasión convencional, es decir, aquella que, de su arsenal susceptible de ser empleado, excluye eluso de su arsenal nuclear en sus conflictos armados con otros Estados. Dicha distinción resultaba relevante durante la Guerra Fría, pues el grueso de la literatura occidental centraba su atención, precisamente, en el papel del armamento nuclear en la prevista y temida conflagración entre las dos superpotencias del momento.

Para ese fin, el autor estudia con profundidad los casos de Francia, Gran Bretaña y el Tercer Reich durante período comprendido entre Septiembre de 1939 y Mayo de 1940 en los capítulos tercero y cuarto, mientras el capítulo 5º lo dedica a estudiar los casos de las guerra árabe- israelíes de 1956, 1967 y 1973. Y, la verdad sea dicha, me temo que la metodología del autor resulta poco eficaz para el caso escogido de la Segunda Guerra Mundial pues, a mi criterio, al separar en dos capítulos el proceso de toma de decisiones y anglo- francés y alemán para los capítulos tercero y cuarto respectivamente, el lector muy probablemente no acabe de encontrar relación entre la hipótesis de trabajo del autor y este caso seleccionado. Y ello se deberá, principalmente, al no lograr el autor establecer las interrelaciones existentes entre ambos casos de procesos de toma de decisiones.

En cambio, en el capítulo quinto el autor sí logra mostrar con enorme éxito exponer el papel de la disuasión y, especialmente, las consecuencias del fracaso de la misma. En ese sentido, su análisis de la Guerra del Yom Kippur (6/ 26- X- 1973) resulta especialmente interesante, pues logra integrar una interesante – e infrecuente- reconstrucción del proceso de toma de decisiones egipcio de 1973 en base a argumentos lógicos y fundamentados, en oposición a las usuales explicaciones ostensiblemente lastradas de orientalismo que, usualmente, han difundido autores israelíes. Mientras que estos últimos explican la decisión egipcia de iniciar una guerra total pero que, a su vez, estaba ya perdida de antemano; ello, concluyen, sería el reflejo del tradicional e irracional fatalismo árabe. En cambio, Mearsheimer muestra que los objetivos de Anwar el- Sadat eran claramente limitados y con el afán de obtener un éxito táctico, el cruce exitoso del Canal de Suez, para luego trabar a las IDF en una guerra de desgaste que el Gobierno israelí no podía permitirse sostener y forzando así una negociación política posterior. Mearsheimer también destaca que lo que tomó por sorpresa a la máxima dirección política israelí del momento fué, precisamente, el que los egipcios no actuasen de acuerdo a sus prejuicios orientalistas y que, a la vez, también subestimaban la capacidad de sus enemigos para poner a las IDF en jaque.

Aunque la estructura de la obra resulte un tanto peculiar y en ocasiones ineficaz, ello no quita el enorme interés de su exposición, reconstruyendo los procesos de toma de decisiones anglo- francés y alemán durante la primera etapa de la Segunda Guerra Mundial. Para el primero, a parte de utilizar una bien nutrida selección de resultados de investigaciones que entonces eran novedosos, también emplea testimonios documentales de archivo relevantes. Y, para el caso alemán, el autor analiza y contrasta el ya entonces grueso corpus documental relevante y editado y publicado durante la década de 1970 en Alemania Occidental, comprendiendo en su estudio desde el Diario de Franz Halder hasta las colecciones documentales de materiales depositados en el BA- MA de Friburgo. A mi criterio, el estudio que presenta en el capítulo cuarto se trata de uno de los mejores trabajos publicados sobre la génesis del conocido “Fall Gelb” y de los intensos debates existentes entre el generalato alemán aunque, hoy en día, existen trabajos más recientes que sitúan el mismo en contexto más amplios que Mearsheimer en su momento soslayó.

Aún así, actualmente esta obra resultará de interés, tanto para el lector interesado en la Segunda Guerra Mundial como para el interesado en las Guerras Árabe- Israelíes, además de ser también de cierto interés, a pesar de su obsolescencia manifiesta, para el lector interesado en los debates sobre política exterior y relaciones internacionales, analizando el impacto del armamento convencional en las mismas pero, a su vez, con un saludable enfoque alejado de las típicas interpretaciones lastradas de determinismo tecnológico.

Credit and Blame. Por Charles Tilly (Reseña)

- Credit and Blame. Por Charles Tilly, Princeton, NJ- Londres: Princeton University Press (2008). Notas al final del libro. Bibliografía. Pp. xii y 183.

Hoy reseñaremos este libro, el último de Charles Tilly (1929- 2008) antes del fallecimiento de este prolífico sociólogo e historiador, que dedicó la mayor parte de su carrera académica al estudio de los procesos sociopolíticos que condujeron a la democratización de los sistemas políticos de Europa Occidental, prestando especial atención a los casos de Francia y Gran Bretaña.

En cambio, este libro diverge respecto a la línea de investigación antes referida pues en él trató de perfilar cómo son aquellos procesos sociales que conducen a que los individuos otorguen valores positivos o negativos, como son el crédito o la culpa, de acuerdo a los actos realizados por otros individuos. Como el mismo autor destacó en la obra, estos procesos están estrechamente relacionados con otros procesos psicológicos individuales y que explican el sesgo con el que las personas otorgan valoraciones como las anteriormente mencionadas. Por otra parte, el autor estudia a partir del análisis de ejemplos reales que, mayoritariamente, recoge de procesos judiciales en los Estados Unidos donde, por norma, el veredicto es emitido por un jurado popular.

Quizás uno de los puntos más exitosos del autor es observar que, mientras en todas las sociedades humanas se rigen por mecanismos de adjudicación de crédito y culpa similares, en cambio, los patrones de conducta suelen ser dispares además de no ser inmutables en el tiempo, ilustrando su exposición con excelentes ejemplos. También resulta de interés su exposición sobre los procesos sociales que conllevan a la producción de lo que a veces se conoce como memoria histórica.

En cambio, la única crítica importante está en que, a mi modo de ver, el autor no llegó a profundizar lo necesario en la cuestión, lo cual quizás me dejó con la sensación de quedarme sólo con la miel en los labios, lo cuál tampoco es un impedimento para que yo lo recomiende.

The Origins of the First World War. Por William Mulligan (Reseña)

- The Origins of the First World War. Por William Mulligan, Cambridge: Cambridge University Press, New Approaches to European History (2010). Notas al pie de página. Bibliografía. Pp. viii y 256.

Son muchos las obras publicadas con este título o variantes como XYZ and the Origins… dedicadas a esta cuestión, que es uno de los grandes debates historiográficos del siglo XX y, a la vista ya del centenario del estallido de la Primera Guerra Mundial, sin duda continuará con fuerza. Y no es para menos. La Gran Guerra de 1914- 1918 puso fin a 44 años durante los cuáles no se libró ninguna guerra entre las grandes potencias europeas y, a la vez, también tuvo lugar la primera gran globalización económica a escala mundial de la Historia. Todo ello terminó abruptamente en verano de 1914, abriendo las puertas a lo que Eric Hobsbawm denominó como la “Era de las Catástrofes”.

De este modo, William Mulligan ofrece una extraordinaria síntesis de la diplomacia y las relaciones internacionales entre las grandes potencias durante el período entre 1871 y 1914, como Gran Bretaña, Francia, Alemania, Austria- Hungría, Rusia e Italia, aunque si bien no deja al margen a actores relevantes de este período como los Estados Unidos, Japón y los relativamente nuevos países balcánicos nacidos del progresivo retroceso del Impero Otomano en el continente europeo. El largo capítulo “Security and expansion: the great powers and geopolitics, 1871-1914″, junto al breve capítulo final dedicado a la “Crisis de Julio de 1914″,  muy posiblemente sea durante estos próximos años el texto de referencia para cualquier persona interesada en tomar un primer contacto en profundidad con la cuestión.

El libro también incluye además otros tres capítulos dedicados a las instituciones militares de cada país, la interacción entre la dirección política del Estado y la opinión pública de cada país y, por último, las relaciones comerciales internacionales y la interacción entre política y finanzas durante este período. La estructura de la obra refleja los supuestos teóricos en el marco de los cuáles trabaja el autor y que deriva, a su vez, de la hipótesis que presenta el autor en la introducción: ¿por qué motivos se logró mantener la paz entre las grandes potencias europeas hasta verano de 1914?

La cuestión resulta de interés, pues trata de huir del tradicional molde donde la pregunta versa sobre el por qué del estallido de la Gran Guerra y que, al responderla, usualmente con demasiado determinismo derivado del fatalismo de la historiografía generada en los años inmediatamente posteriores a 1918, se ignora otros elementos que ayudarían a comprender la contención presente entre los dirigentes de las grandes potencias a emplear la guerra como medio para resolver sus diferencias. Y el autor centra principalmente la explicación en que fué la misma dinámica de las relaciones internacionales la que condujo, primero, a la paz para luego arrastrar, especialmente desde 1908, a los bloques de alianzas europeas: por un lado, la Triple Entente de Francia, Rusia y Gran Bretaña en oposición a la Alianza Dual de Alemania y Austria- Hungría.

Esta argumentación de Mulligan está presentada de modo convincente pero no deja de plantear alguna duda relevante. Si bien es cierto, como expone el autor, que ni las rivalidades comerciales ni las finanzas internacionales del momento llevaron al desenlace de la “Crisis de Julio”, resulta un tanto apresurado tratar de dejar de lado las motivaciones económicas como el autor se propone, especialmente el caso de Gran Bretaña. Como el mismo autor admite, en su síntesis sobre la crisis detonada por el asesinato del archiduque Francisco Fernando de Austria y su esposa en Sarajevo, en buena medida la decisión del secretario de exteriores británico, sir Edward Grey, para respaldar hasta las últimas consecuencias la posición de sus aliados, Francia y Rusia, derivó del temor a que un fracaso de la política exterior rusa en los Balcanes, centrada en preservar el estatus de Serbia en la región, conllevase a que esta se plantease revisar la estabilidad en Asia Central garantizada por la alianza ruso- británica de 1906, haciendo peligrar a su vez la joya de la corona del Imperio británico: la India, ese inmenso mercado subordinado a los intereses económicos de Gran Bretaña.

Finalmente, sólo me queda reseñar algunos defectos de carácter menor. Por una parte, está la endémica práctica de las editoriales académicas anglosajonas en presentar un magro y poco útil índice de contenidos aunque ello se compense, en cierta medida, con el índice onomástico. La otra objeción está en que en ocasiones resulta un tanto frustrante, al menos para el lector especialmente intresado en profundizar en la cuestión como es el caso de un servidor, no poder discernir entre lo que son tesis interpretaciones propias del autor del resto. Si bien es cierto que la finalidad de esta colección, New Approaches to European History de Cambridge University Press, de querer ofrecer una síntesis rigurosa y concisa para estudiantes de grado y posgrado, esa concisión también conlleva sacrificar el aparato crítico del lector especializado e interesado en profundizar aún más. Pero, en todo caso, estas objeciones personales no desmerecen en absoluto el excelente resultado logrado.

Vidas Paralelas. La banca y el riesgo a través de la historia. Por Jorge Pérez Ramírez (Reseña)

- Vidas Paralelas. La banca y el riesgo a través de la historia. Por Jorge Pérez Ramírez, Madrid: Marcial Pons, Historia (2011). Notas al pie de página. Bibliografía. Pp. 479.

Cuando ví este libro por primera vez ya constaté que podría resultar una lectura muy provechosa y, tras finalizar su lectura, no he resultado nada decepcionando en mi impresión inicial. Ello resulta de la buena labor de síntesis realizada por el autor, Jorge Pérez Ramírez, quién además se beneficia de su experiencia de primera mano de su labor como inspector del Banco de España.

El autor nos ofrece en esta obra una exposición sobre el desarrollo de las finanzas y la banca, desde Babilonia hasta la crisis económica y financiera actual iniciada el 2007. Si bien la contextualización histórica de algunos períodos históricos resulte, en ocasiones, un tanto tópica o refleje algunas concepciones superadas por la historiografía más reciente, en cambio resulta de interés como analiza los diversos ejemplos desde su perspectiva profesional, especialmente en todo aquello a lo que se refiere a la contabilidad.

Para la época contemporánea, el autor se central fundamentalmente en los casos de Gran Bretaña y Estados Unidos, dedicando una porción sustancial de la obra al análisis a la famosa crisis económica y financiera que estalló en Octubre de 1929, pues fué a raiz de esta que el Congreso estadounidense levantó la legislación bancaria que, progresivamente, fué desmantelada de forma sustancial a partir de la Administración Reagan (1981- 1988), dejando vía libre a la generación de un mercado financiero desregulado y donde, progresivamente, fué concentrándose en una serie de conglomerados privados que a la larga resultaron, empleando la ya amargamente famosa expresión tan repetida últimamente, too big to fail – “demasiado grandes para caer”-, expresión acuñada en 1981 por el congresista republicano Stewart Mckinney.

Pero son este tipo de referencias las que dan un interés especial a esta obra, pues permiten ganar la necesaria perspectiva histórica para comprender los debates que aparecen en los medios de comunicación aunque, en demasiadas ocasiones, es constatable que una parte sustancial de los periodistas que informan sobre los mismos carecen de los fundamentos teóricos, ya no para explicarlos a la audiencia, si no incluso para comprenderlos. Pero, además de explicar el funcionamiento de muchos productos financieros, como los famosos “CDS” – Credit Default Swap- o los hedge funds, también expone el desarrollo del marco teórico y los modelos teóricos donde el mercado financiero se han desarrollado durante estos últimos treinta años. Aunque, a mi modo de ver, su aporte más valioso haya resultado darme a conocer el trabajo de Frank H. Knight, quién en 1921 publicaba Risk, Uncertainty and Profit, donde exponía un modelo explicativo sobre el funcionamiento de los mercados, diferenciando entre los conceptos de “riesgo” e “incertidumbre” y ofreciendo una propuesta explicativa que, de modo realista, también trata de comprender como sus actores toman sus decisiones tanto a partir de supuestos racionales como irracionales o subjetivo – o, como traduce el autor: su acción también depende de la confianza que tengan en sus opiniones (citado en p. 271). El corolario de esta conclusión es, precisamente, el pensamiento económico de John Maynard Keynes y su defensa de que el Estado no dejase totalmente al libre albur y en manos del beneficio empresarial a corto plazo determinados espacios de la economía.

Por último, el autor dedica una sustancial porción de la obra a la génesis y estallido de la actual crisis económica, tal y como también hace el famoso largometraje documental Inside Job (dir. Charles Ferguson, 2010) aunque también con mucho más detalle y profundidad. Para ello, se beneficia de los resultados publicados en Enero de 2011 por la Financial Crisis Inquiry Comission, cuyos trabajos en el Congreso de los Estados Unidos se iniciaron en 2009 y de los que, por cierto, el largometraje dirigido por Charles Ferguson antes referido se beneficia ampliamente.

Respecto al futuro, el autor también expone algunos procesos actualmente en marcha, especialmente las consecuencias para el sistema financiero global del llamado Concordato “Basilea-III” del 2007 y la Dodd- Frank Act aprobada por el Congreso estadounidense el 2010. Y, aunque el autor se inhibe de tocar sobre el caso concreto español, resulta especialmente ilustrativo contrastar la experiencia de la crisis de las cajas de ahorro estadounidenses del 1986- 1995, período durante el cuál quebraron o fueron absorbidas 1.100 de las cajas de ahorro existentes en 1985 al estallar su propia burbuja especulativa, con las decisiones que el actual Gobierno, presidido por Mariano Rajoy, está tomando en este campo y, que visto en la perspectiva histórica del caso antes citado, sólo ofrece unas perspectivas, como la concentración del mercado bancario español en muy pocas manos, a medio plazo más que inquietantes para los usuarios de banca españoles.

En definitiva, Vidas Paralelas resulta una obra que estimo que bien vale su precio de 35 euros, aunque también es cierto que por ese precio el trabajo de edición también podría estar más pulido.

Carros de combate de Osprey

- El carro medio Panzer III. Por Bryan Perrett, traducción de Pere Rubiés, Barcelona: RBA, Carros de Combate, 2 (2000). Pp. 48.

- El carro medio Sherman. Por Steven J. Zaloga, traducción de Pere Rubiés, Barcelona: RBA, Carros de Combate, 6 (2000). Pp. 48.

- Cazacarros aliados. Por Bryan Perrett, traducción de Pere Rubiés, Barcelona: RBA, Carros de Combate, 10 (2000). Pp. 48.

- Carros británicos en el norte de África. Por Bryan Prett, traducción de Pere Rubiés, Barcelona: RBA, Carros de Combate, 34 (2000). Pp. 48.

Para variar un poco, hoy reseñaremos la conocida colección de Carros de Combate que RBA ya reeditó no hace mucho, correspondiéndose estos libros con la colección publicada en 1999. Dicha colección no dejó de ser una importante novedad en su día, especialmente a nivel divulgativo, aunque muchos de los títulos traducidos eran realmente viejos. Los dos últimos títulos de B. Perrett de la lista anterior datan de 1979 y 1981, respectivamente; mientras que la 1ª edición del libro de Zaloga sobre los Sherman data de 1978. En cuanto a la selección de títulos leídos, he de confesar que es totalmente arbitraria yaque estos libros los adquirí en una de las paradas de la última Fira del Llibre d’Ocasió Antic i Modern de Barcelona – la 60ª-, aprovechando una oferta de 4×3 por sólo 3 euros.

En cuanto a las obras en sí, ofrecen lo usual en los Osprey: una exposición amena sobre el diseño del vehículo a tratar y las variantes y modelos sucesivos en producción y acompañada de un gran despliegue fotográfico, además de sus famosas láminas de ilustraciones de, generalmente, muy buena calidad. La única excepción es el Carros británicos en el norte de África de Perrett, pues éste no se centra casi nada en las características técnicas de la enorme cantidad de modelos que los británicos emplearon en el desierto norteafricano en las sucesivas campañas de 1941- 1942, prefiriendo tratar sobre táctica y el escalón logístico, dedicando especial énfasis a los protocolos para la retirada y reparación de vehículos averiados y dañados en combate. Para mi gusto, fué el más interesante de todos los títulos.

Dadas las características de de las obras publicadas por Osprey, orientadas generalmente a un lector no especializado y donde impera la brevedad, no seré yo el que las ponga a la picota por no contar, ni siquiera, con un apartado de lecturas recomendadas o similar. En cambio, su antigüedad a veces se hace notar mucho, com es en el caso del volumen dedicado a los PzKpfw III, donde Bryan Perrett deja caer algunos tópicos sobre el Ejército Rojo durante las campañas de 1941 y 1942 sólo explicables por adolecer de intensos prejuicios y un grave desconocimiento sobre la realidad de la Guerra Nazi- Soviética. Y, lo más sorprendente, es que este volumen fué publicado por vez primera en 1999, cuando ya hacía años que ya habían sido publicados The Road to Stalingrad de John Erickson y el When Titans Clashed de Glantz y House. Aunque ello no es óbice para que el autor, cuando trata sobre cuestiones donde sí demuestra conocimientos de primera mano, exponga datos y explicaciones de gran interés.

En definitiva, resultó una buena compra si se tiene en cuenta lo que son: un primer contacto.